CUADERNO DE PEDAGOGÍA UNIVERSITARIA | VOL. 19 NÚMERO 37 | PP 133 - 143
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La argumentación como estrategia para el desarrollo de
competencias fundamentales en docentes en formación
____________
Argumentation as a strategy for
the development of fundamental
competences in teachers in training
Recibido: 2 de noviembre de 2021 | Aprobado: 23 de noviembre de 2021
Resumen
El presente artículo describe las concepciones de algunos docentes
del ISFODOSU acerca de la argumentación como estrategia para
el desarrollo de las competencias fundamentales en la formación
de maestros. El diseño metodológico se centra en un enfoque
mixto, de carácter descriptivo. Se diseñó y aplicó un cuestionario
semiestructurado a 31 docentes, de cinco recintos de dicha
institución. El análisis de los resultados permitió evidenciar la
comprensión de la estrategia de argumentación, destacando que
constituye un proceso complejo, pues requiere el desarrollo de
un pensamiento lógico, crítico y capaz de utilizar las evidencias
disponibles, proceso asociado a la comunicación, al razonamiento
y justicación. Como conclusión, los datos evidencian que los
docentes valoran positivamente la estrategia de argumentación porque les permite promover en los estudiantes
el desarrollo de la habilidad para defender una postura y resolver problemas a partir del razonamiento de las
situaciones sustentado en evidencias y elementos teóricos de fuentes conables de información.
Palabras clave: Argumentación, competencias fundamentales, concepciones, estrategias de
argumentación y formación docente.
_____________________________
* Magister en Psicodidáctica.Coordinador de la División de Extensiones. Maestro a tiempo completo de Práctica Docente y Pasantía en el Instituto
Superior de Formación Docente Salomé Ureña, Recinto Urania Montás (ISFODOSU). Para contactar al autor: carlos.gonzalez@isfodosu.edu.do ORCID
https://orcid.org/0000-0002-6159-9710
** Doctora en Neuropsicología clínica por la Universidad de Salamanca. Magíster en Neuropsicología y Educación en UNIR. Licenciada en Educación
Especial por la Universidad de Antioquia. Profesora por asignatura y Coordinadora de prácticas de la Licenciatura en Educación Infantil de la Facultad
de Educación de la Universidad de Antioquia, Medellín, Colombia. Para contactar a la autora: juliet.serna@udea.edu.co ORCID: https://orcid.org/0000-
0001-6166-049X
_____________________________
ISSN (en línea): 1814-4152 / Sitio web: http://cuaderno.pucmm.edu.do
CÓMO CITAR: González-Lara, C. y Serna-Jaramillo, A. (2022). La argumentación como estrategia para el desarrollo de competencias fundamentales en
docentes en formación. Cuaderno de Pedagogía Universitaria, 19 (37), 133-143.
Carlos Arturo González Lara*
(ISFODOSU)
carlos.gonzalez@isfodosu.edu.do
Adriana Juliet Serna Jaramillo**
Universidad de Antioquia,
Medellín Colombia
juliet.serna@udea.edu.co
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Abstract
This article describes the conceptions of some ISFODOSU teachers about argumentation as a strategy for
the development of fundamental competencies in teacher training. The methodological design focuses on
a mixed, descriptive approach. A semi-structured questionnaire was designed and applied to 31 teachers
from ve campuses of said institution. The analysis of the results made it possible to demonstrate the
understanding of the argumentation strategy, highlighting that it constitutes a complex process, since it
focuses on the analysis of information, case studies, debates, process associated with communication and
reasoning and justication. In conclusion, the data show that teachers value the argumentation strategy
positively because it allows them to promote in students the development of the ability to argue and solve
problems based on the reasoning of situations and support through the data and theoretical elements of
reliable sources of information.
Keywords: argumentation, fundamental competences, conceptions, argumentation strategies and teacher
training.
Introducción y marco referencial
El enfoque por competencias en el Ministerio
de Educación Superior Ciencia y Tecnología
(MESCYT), es adoptado y promovido a partir del
establecimiento de la ordenanza 09-2015, la cual
motivó a todas las instituciones de educación
superior a regirse por la misma, en este sentido,
se realizó una transformación curricular de todos
los planes y programas de estudio, así como la
actualización del enfoque de enseñanza de los
formadores (Santana Soriano, 2020). En el Instituto
Superior de Formación Docente Salomé Ureña
(ISFODOSU) se adoptó el enfoque, formalizando
5 competencias fundamentales articuladas a las
propuestas en dicha ordenanza, las cuales motivó
a desarrollar en sus docentes en formación desde
las distintas carreras que esta promueve y a sus
docentes formadores a crear las condiciones para
que estas puedan ser desarrolladas a partir de
los cambios en los procedimientos, las formas y
maneras de enseñar.
En este sentido, se llevó a cabo esta investigación
con el n de conocer las concepciones y práctica
del profesorado acerca de la argumentación como
estrategia para el desarrollo de las competencias
fundamentales en la formación docente, intentando
responder a las siguientes interrogantes: ¿Cuáles
son las concepciones, ideas, creencias y
pensamientos que tienen los docentes acerca de
la argumentación como estrategia para el desarrollo
de competencias fundamentales en docentes en
formación?, ¿cuál es el nivel de importancia de
esta estrategia en su práctica docente?, y ¿cuáles
son las ventajas que esta aporta a los docentes en
formación?
Por lo que esta investigación tiene como objetivos
identicar las concepciones, ideas, conocimientos
y creencias que tiene el profesorado del ISFODOSU
acerca de la argumentación como estrategia para
el desarrollo de las competencias fundamentales
en la formación docente; cuanticar el nivel de
importancia que le otorgan los docentes y exponer
las creencias e ideas que poseen los profesores
frente a las ventajas de esta estrategia en su
práctica.
Fundamentación teórica competencias
fundamentales
Las competencias fundamentales en el nivel superior
suponen la capacidad efectiva para desarrollar de
forma ecaz una determinada actividad profesional
o laboral, lo que exige disponer de un conjunto de
aptitudes y recursos intelectuales, actitudes sociales
y valores para afrontar ecientemente determinadas
situaciones profesionales (Tobón, 2006; Zabalza
y Beraza, 2003). Por ello, es necesario que los
estudiantes actúen de manera reexiva y crítica.
También, sugiere que desde los procesos de
enseñanza se ponga en práctica la integración
de saberes, habilidades, destrezas; así como el
reconocimiento e identidad del sujeto en relación
con sus actitudes, aptitudes y valores.
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Cabe destacar que el enfoque de competencias
nace, según Ruiz (2009), debido al replanteamiento
y organización de la educación como un proceso
de facilitación de aprendizaje y por la posibilidad de
formar profesionales capaces de resolver problemas
de sus contextos de manera ecaz y tomando en
cuenta la articulación de sus saberes con la práctica.
Por ello, son procesos complejos de desempeño,
que focalizan tres aspectos especícos, primero
la integración de los conocimientos, los procesos
cognitivos, las habilidades y los valores ante los
problemas; segundo, el diseño de programas
de formación con base en los requerimientos
contextuales; y, por último, la orientación de la
educación por medio de estándares e indicadores
de calidad en todos sus procesos.
Sin embargo, Tobón (2006), sugiere el cambio
en la manera de enseñanza tradicional centrada
en la adquisición y transmisión de conocimientos
impartida por los docentes, por un proceso
dinámico, donde el docente pasa a ser el
orientador y guía del proceso de enseñanza y
aprendizaje, mientras los alumnos asumen todo
el rol protagónico (Sanz y Pedreño, 2011). A su
vez, esto les insta a que participen de procesos
formativos y se nutran especialmente de una serie
de competencias y estrategias (Zabalza y Beraza,
2003). Por lo tanto, el estudiante se convierte en
el protagonista de sus experiencias, las cuales le
facilitan el aprendizaje, no solo de los contenidos de
las distintas disciplinas que reciben, sino también
que se deben tomar en cuenta para su desarrollo,
así como los aportes signicativos que estas les
proporcionan (Organización para la Cooperación
y Desarrollo Económico, OCDE, 2006).
Es en este sentido, el modelo de competencia en el
nivel de educación superior asume que los docentes
en formación desarrollen el pensamiento crítico y
reexivo en su proceso formativo, manifestando
todas sus capacidades y destrezas combinadas
con el conocer (curiosidad), saber (conocimientos),
ser (habilidades) y convivir con los demás, donde
sean capaces de interactuar y dar opiniones
sustentadas en argumentos válidos a partir de las
pruebas disponibles.
Formación inicial de maestros
Según el artículo 2 de la Ordenanza 5-2004 que
establece el Reglamento del Instituto Nacional
de Formación y Capacitación del Magisterio
(INAFOCAM), la formación centrada en el ámbito
docente es el:
“conjunto de experiencias y procesos diversos
que posibilitan adquirir las competencias
adecuadas que requieren los distintos actores
educativos, en sus diferentes roles y etapas
dentro de su desempeño, todo ello concebido
y articulado bajo los paradigmas y enfoques
asumidos por el Sistema Educativo Dominicano”
(INAFOCAM, 2004, p.14).
Esta formación es un proceso permanente,
dinámico, integrado, multidimensional en el que
convergen, entre otros elementos, la disciplina y sus
aspectos teóricos, metodológicos, epistemológicos,
didácticos, psicológicos, sociales, losócos e
históricos, para lograr la profesionalización de la
docencia (Chehaybar- Kuri y Amador-Bautista,
2003).
Para Córdoba et al. (2005), citando a González
(1995), la formación inicial “supone la etapa
formativa anterior al desempeño de la profesión
docente, encaminada a favorecer y desarrollar
las capacidades, disposiciones y actitudes de los
profesores, con el n de prepararles y facilitarles la
realización ecaz de su tarea” (p. 216).
En la actualidad, hablar de la formación inicial
de docentes supone hablar de calidad (Levine,
2006). Por ello, esta se encarga de preparar
profesionalmente a los estudiantes para la docencia,
insertándose en el ámbito pedagógico a través de
programas especícos que habilitan y certican su
condición de docentes ante la sociedad (Salazar-
Gómez y Tobón, 2018, citando a Sánchez, 2013).
La formación inicial universitaria constituye el primer
requerimiento formal para ingresar a la carrera
docente (Ministerio de Educación de la República
Dominicana, MINERD, 2016). Por esto, actualmente
para ejercer como maestro en el aula es obligatorio
formarse en la universidad como profesional de la
enseñanza, establecido en la ordenanza 5-2004.
En la República Dominicana existen
más de 25 instituciones de educación
superior dedicadas a la formación inicial
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de docentes, dentro de estas, el Instituto
de Superior de Formación Docente Salomé
Ureña, ISFODOSU, la cual se dedica
exclusivamente a formar docentes. Esta
toma en cuenta y pone en práctica el enfoque
por competencias en todos sus planes de
estudios priorizando las necesidades de los
estudiantes, los contextos actuales que los
componen, las metodologías de enseñanza
y lo que exige la sociedad actual, vinculado
a lo que establece la Normativa 09-2015
del Ministerio de Educación Ciencia y
Tecnología, MESCYT. En relación con las
competencias fundamentales que adoptó,
y las cuales están presentes en el Plan de
estudio de Educación Primaria, Segundo
Ciclo, páginas 4 y 5, se encuentran:
Desarrollo intra e interpersonal, la cual
establece relaciones efectivas consigo
mismo y con los demás de manera
respetuosa y responsable en diversos
contextos.
Sociocultural, la cual valora la cultura local,
nacional y global mostrando respeto y
aceptación ante la diversidad.
Profesional, centrándose en las aptitudes
creativas, de compromiso y rigor cientíco
para desempeñar su labor pedagógica
como agente efectivo del proceso de
aprendizaje.
Comunicativa, que promueve las habilidades
comunicativas que le permiten actuar
adecuadamente con diferentes actores en
diversos contextos, utilizando los medios
de comunicación disponibles.
Pensamiento reexivo y crítico, la cual
permite desarrollar una conciencia crítica
orientada a la emancipación y autonomía
para la mejora de la experiencia individual,
colectiva y mundial.
Es preciso mencionar que para el cumplimiento
de estas competencias es necesario que el
formador de formadores implemente diversas y
nuevas metodologías activas (estrategias, técnicas,
actividades de enseñanza y evaluación, actividades
y recursos) que favorezcan la creación de espacios
de reexión, la capacidad para presentar su
punto de vista y defender posturas, aprendizajes
signicativos, el desarrollo de competencias
cognitivas, así como la práctica acompañada que les
permita avanzar en la autogestión y autorregulación
de los conocimientos.
La argumentación como estrategia
Las estrategias de enseñanza son procedimientos
generales que el docente diseña, selecciona y
emplea para desarrollar sus procesos pedagógicos.
Para González y Pérez (2012), son un conjunto
de actividades sistemáticamente organizadas
y planicadas con la nalidad de encontrar
respuestas y solucionar posibles problemáticas.
Según el Ministerio de Educación de la República
Dominicana, MINERD (2016), estas son un conjunto
de procedimientos diseñados y realizados por los
docentes, con una intencionalidad pedagógica
clara, coherente, precisa y explícita, y se apoya en
las técnicas para su concreción. Su importancia
radica en potenciar el espacio para que se genere
el aprendizaje y se desarrollen las competencias,
por tal razón, deben incluirse acorde con las
características de aprendizaje de los diferentes
grupos de estudiantes y enfocadas en los
procesos de comunicación, pensamiento lógico,
la observación de la naturaleza y su entorno social
(MESCYT, 2015). Las cuales les permiten a los
estudiantes indagar en diversas fuentes, analizar
problemas, reexionar sobre su accionar para
responder a las problemáticas de sus contextos,
argumentar sus ideas basadas en datos, resolver
problemas, entre otros elementos relacionados
con el desarrollo de sus capacidades, habilidades
y destrezas.
Una estrategia considerada importante para el
desarrollo de competencias es la de argumentación,
reconocida como uno de los fundamentos de la vida
en sociedad, ya que orienta las actividades del
ser humano y de su cultura e inuye de manera
determinante en las diversas actividades de la
vida (Serrano, 2008, citando a Del Caño, 1999),
ya que, como práctica social, la argumentación le
permite a la persona actuar ante las discrepancias
y conictos, asumiendo una actitud crítica ante
la manipulación de discursos sociales para así
establecer y mantener relaciones en el seno del
grupo al cual pertenece y al cual debe integrarse
(Martínez, 1999). Anteriormente, la argumentación,
según Buitrago et al. (2013), citando a Plantin
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(2012), formaba parte de la lógica o “arte de pensar
correctamente”, de la retórica o “arte de hablar
bien” y de la dialéctica o “arte de dialogar bien” (p.
1), supuestos que se extendieron hasta nales de
siglo XIX y permitieron la evolución del concepto de
argumentación de los lósofos griegos en su manera
de ver esta como solo la actividad de razonar,
inferir, incidir y argumentar para convencer desde
los discursos sociales. Toulmin (1958) la describe
como la “constelación de enunciados ligados en
un sistema, que otorga al discurso una forma de
racionalidad” en su obra The Uses of Argument en
que propone su modelo argumentativo, el cual se
centra en las razones y argumentos que se pueden
dar basado en los datos disponibles, modelo que,
según sus pasos, puede ser aplicado en cualquier
disciplina u/o actividad (Rodríguez, 2004). De ahí
que, la argumentación supone una actividad verbal,
social y racional dirigida a convencer de manera
razonable y lógica con argumentos apoyados y
sustentados en datos (Osborne, 2012). Por ello,
esta consiste en la evaluación del conocimiento
a partir de las pruebas disponibles (Jiménez-
Aleixandre y Puig, 2010).
En el caso de la argumentación como estrategia,
es un procedimiento discursivo que, de modo
intencional y consciente, utiliza el hablante o
el escritor para incrementar la ecacia de su
discurso al convencer o persuadir al destinatario
en una situación comunicativa donde exista
argumentación (Cros, 2003). Esta, en la cultura
cientíca, es considerada como práctica cientíca
de argumentación (Crujeiras y Jiménez Aleixandre,
2012). Sin embargo, para el desarrollo de otras áreas
del conocimiento y promoción de competencias,
la argumentación es empleada como un gran
procedimiento o estrategia pedagógica innovadora
(Gallego y Márquez, 2018).
Investigaciones como la de Aldana (2014) precisan
que la argumentación como estrategia cumple un
rol fundamental en el proceso de enseñanza y
guía de la acción educativa, ya que esta genera
espacios de comunicación entre pares, entre
el educador y el educando, así como diálogos
interactivos que facilitan la tarea del profesor en
cuanto a la mediación e interacción en el proceso
docente educativo. Además de que esta permite
ver la capacidad que tienen los estudiantes para
argumentar, confrontar y justicar los procesos
relacionados con una actividad que implica el
desarrollo del pensamiento lógico, reexivo y crítico.
En su conclusión destaca que la argumentación es
una forma de comunicación y diálogo para evaluar,
denir y estimular producciones y que esta será
ecaz y podrá utilizarse como estrategia si se
explican las actividades del proceso que implican
este tipo de interacción comunicativa.
Para González (2015), esta estrategia como
procedimiento en el aula se promueve a partir de
la participación activa en debates y foros en donde
exponen sus puntos de vista, exposiciones de
investigaciones realizadas; intervención de expertos,
trabajos en equipo centrados en socializaciones
autodirigidas, así como la puesta en práctica de
argumentos de forma razonable y lógica partiendo
de problemas o situaciones contextualizadas y en
las que se motive la indagación y el pensamiento
lógico, entre otras habilidades.
Según Buitrago et al. (2013), la importancia de esta
estrategia radica en reconocerla como una habilidad
cognitivo- lingüística y que debe ser asumida en
todas las áreas del conocimiento sustentadas
en los planes y programas de estudios, pues el
valor dialógico y racional de la argumentación es
benecioso para la construcción de conocimientos.
En este sentido, autores como Osborne (2012) y
Díaz de Bustamante y Jiménez Aleixandre (1999)
sugieren que el profesorado debe diseñar y crear
las condiciones para que los estudiantes participen
en discursos argumentativos en el que puedan
dar respuestas apropiadas o hacer juicios sobre
problemas de su contexto. Planteamiento que exige
entonces que se ponga en práctica el desarrollo
de los procesos cognitivos de indagación, análisis,
reexión, evaluación y síntesis.
Tomando en cuenta lo descrito en esta
fundamentación teórica sobre la importancia de
la formación de maestros bajo el enfoque por
competencias en la República Dominicana, la
calidad de la educación en la formación docente
y lo que supone la estrategia de argumentación
para el desarrollo de las habilidades comunicativas,
se plantea identicar las concepciones de los
formadores de docentes en formación acerca de
la argumentación como estrategia para el desarrollo
de las competencias fundamentales en la formación
docente. Este estudio cobra mayor importancia
ya que en el ISFODOSU hasta el momento no se
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han desarrollado investigaciones con relación al
tema destacado, lo que sugiere la actualización y
transformación de las prácticas de los docentes
formadores y docentes en práctica.
Metodología
El estudio se desarrolló bajo un enfoque mixto, el
cual sustenta los procesos de análisis cualitativos y
cuantitativos. Es de tipo descriptivo, no experimental
y de carácter transversal. La muestra seleccionada
para la presente investigación estuvo conformada
por 34 docentes de 5 Recintos del ISFODOSU. En
cuanto al rango de edad, 4 docentes se ubican
entre 25 a 35 años, 9 docentes entre 35 y 45 años,
16 docentes entre 45 y 55 años, 5 docentes con
más de 55 años, de los cuales 8 tienen título de
doctorado, 23 de maestría y 3 con licenciatura, los
mismos se encuentran organizados en 6 grandes
áreas a partir de las asignaturas que imparten,
tales como; Psicopedagogía, Práctica Docente,
Educación Física, Matemática, Biología y Química
e Historia, Ciencias Sociales y Lengua Española.
Para el proceso de recolección de la información se
utilizó un cuestionario mixto con ítems de selección
múltiple, escala tipo Likert de 5 puntos, preguntas
abiertas y análisis de casos. El instrumento partió
de la versión del cuestionario sobre concepciones y
prácticas acerca de la indagación y argumentación
en la enseñanza de las ciencias (CPCIAEC), el
cual fue diseñado y aplicado en la investigación
de González (2015). Para su aplicación todos los
participantes rmaron un consentimiento informado
y accedieron de manera voluntaria a hacer parte
de la investigación respondiendo el cuestionario.
Para llevar a cabo el proceso de validación del
cuestionario, se compartió a través de correo
electrónico el instrumento a 5 expertos en diferentes
áreas académicas, tales como, psicología,
investigación, losofía y español, con la nalidad de
que pudieran revisarlo en relación a los siguientes
criterios: pertinencia, claridad y relevancia. Para
determinar la validez de contenido, se aplicó la
concordancia de jueces a través de la técnica de
proporción de acuerdos. Posteriormente, para
determinar el nivel de conabilidad del instrumento,
le fue aplicado el cuestionario a 31 docentes; con
los datos obtenidos, se aplicó la prueba del Alpha
de Cronbach dando como resultado un nivel de
abilidad de 0.873 para la escala total. Por lo tanto,
de acuerdo con los criterios de esta prueba, se
determina que el cuestionario a usar es consistente,
por lo que la información obtenida es able.
Los resultados fueron analizados de manera
cualitativa y cuantitativa. Para el análisis cualitativo se
utilizó el software Atlas.ti., con el cual se codicaron
y analizaron las categorías relacionadas con los
objetivos de la investigación. En estos códigos
se consideró la frecuencia de los enraizamientos
(E), que corresponde al número de citas en que
un código aparece y la densidad de los códigos
(D), que representa el número de conexiones con
otros códigos en las redes semánticas. Para este
estudio se realizó la sistematización de los datos
en una tabla
Una vez analizados los resultados, se procedió a
realizar la discusión y conclusiones contrastando
con diferentes fuentes teóricas e investigaciones
que permitieron lograr las reexiones frente a los
hallazgos derivados de la presente investigación.
Resultados
Los resultados y análisis que se presentan a
continuación, se organizaron en función de los
objetivos planteados.
En relación al primer objetivo sobre las concepciones,
ideas, conocimientos y creencias del profesorado
del ISFODOSU acerca de la argumentación como
estrategia para el desarrollo de las competencias
fundamentales en la formación docente, se evidenció
que la argumentación para esta población supone
un proceso complejo basado en la búsqueda y
presentación de datos y pruebas que promueve
el trabajo en equipo; es un proceso asociado a la
comunicación y de análisis de información. Estas
categorías a su vez se conectan con la indagación
y lo que esta implica y otros aspectos, tales como:
la búsqueda de información en diversas fuentes
conables y procesos de reexión que permitan
validar y argumentar el trabajo colaborativo y
de equipo centrado en la interacción y reexión
compartida y la participación en debates, procesos
de reexión, análisis de casos y socialización de
contenidos expresados en juicios en los que
evidencia su capacidad para razonar, justicar y
demostrar los hechos para convencer. (Ver Tabla 1)
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A continuación, se presentan algunas deniciones
realizadas por los profesores con relación a la
argumentación:
Un proceso complejo que permite recopilar
información sobre un hecho, un evento,
fenómeno o una situación determinada. Es
una metodología de enseñanza y aprendizaje
que posibilita el conocimiento de la realidad
y la búsqueda de soluciones a problemas
determinados. (P5).
“Es la justicación convencional ante situaciones
especícas (P3)”.
“Es un procedimiento discursivo donde se
fundamenta una opinión o posición respecto
a un tema. (P13)”.
“Es una estrategia en la que los estudiantes
pueden expresar de forma oral o escrita sus
opiniones o ideas sobre un tema en particular,
la misma ayuda a determinar el nivel de juicio
y razonamientos de los mismos a la hora de
opinar (P25)”.
A partir de estos resultados, se puede observar que
la argumentación como estrategia para el desarrollo
de competencias está relacionada con el análisis
de información; el trabajo que se realiza en equipo
para tomar decisiones; la búsqueda y presentación
de datos y pruebas disponibles; es un proceso
complejo asociado a la comunicación y que, a su vez
se relaciona con la justicación y el razonamiento.
Dichos resultados se vinculan con la denición
realizada por Osborne (2012), quien la concibe
como una actividad verbal, social, racional dirigida
a convencer de manera razonable con argumentos.
Y, a la vez, con la denición de Aldana (2014) en
la cual se destaca el papel de este procedimiento
como proceso que genera comunicación entre
actores y prácticas de interacción en el proceso
educativo y la posibilidad que brinda a los sujetos
la capacidad de argumentar, confrontar y justicar
según los datos disponibles. De igual manera, se
relacionan con los aportes de Toulmin, Rieke, y
Janik (1979), quienes expresan la importancia de
enseñar actitudes críticas a partir de procesos de
razonamiento y argumentación.
En cuanto al segundo objetivo, cuanticar el nivel
de importancia que otorgan los docentes a las
estrategias de argumentación para el desarrollo
de las competencias fundamentales, el 91% de
los docentes admite que las mismas juegan un
papel muy importante y solo un 9% la considera
importante, tal como se muestra en la Figura 1.
Figura 1. Valoración sobre la importancia de las
estrategias de argumentación
Tabla 1.
Categorías descritas y cantidad de docentes que las eligieron.
Código y cantidad de docentes en
elegir estas categorías Categorías Descripción
PC (13) Proceso complejo (PC)
Implica que la argumentación no es un proceso
sencillo y que además esta requiere realizar
indagaciones
BPDP (21)
Búsqueda y
presentación de datos y
pruebas (BPDP)
Esta categoría se reere a realizar indagaciones en
diversas fuentes conables y procesos de reex-
iones que permitan validar y argumentar.
TE (21) Proceso asociado a la
comunicación (PAC)
Se reere al proceso de interacción en el cual se
expone establecen juicios, por ello está muy vincu-
lada al razonamiento, los procesos de justicación
y la demostración.
AI (8) Análisis de información (AI)
Da cuenta de los procedimientos que se deben
realizar para argumentar, tales como la reexión, el
estudio de caso, los debates y la socialización.
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Para el objetivo 3, centrado en las creencias y
pensamientos que posee el profesorado sobre
las ventajas que aporta esta estrategia en sus
prácticas, los resultados destacan que el 85% de
los profesores arma que la más signicativa es
promover habilidades, destrezas y capacidades
para convencer de manera razonable y lógica con
sus argumentos apoyados y sustentados en datos,
seguida con un 41%, que ve la ventaja de exponer
sus puntos de vista al permitir la participación
en debates y foros. Otro 38% de los docentes
consideró ventajoso favorecer el desarrollo de
habilidades y destrezas para indagar, hacerse
preguntas, realizar hipótesis, buscar información
en diversas fuentes, analizar y reexionar datos,
comprobar resultados y dar conclusiones basadas
en datos. Cabe destacar que solo un 3% consideró
que una de las ventajas más signicativas en la
implementación de la estrategia de argumentación
es la “construcción de un sujeto racional, lo
que fomenta tanto la construcción rigurosa de
conocimientos como la formación de ciudadanos
democráticos” (ver Figura 2).
Figura 2. Ventajas signicativas de la argumentación
Tales resultados constatan de manera general que
el profesorado del ISFODOSU considera que la
argumentación como estrategia es muy importante
y que la misma se debe a que una de las ventajas
más signicativa es que promueve habilidades,
destrezas y capacidades para convencer de manera
razonable y lógica con sus argumentos apoyados
y sustentados en datos. Resultados que bien
apoyan los diferentes argumentos expuestos por
González (2015); González y Pérez (2012) citando
al Programa ECBI; Gallego y Márquez (2015) y
Osborne (2012).
Conclusiones y recomendaciones
Con relación a las concepciones de los docentes del
ISFODOSU acerca de la estrategia de argumentación
para el desarrollo de competencias fundamentales
en la formación docente, se pudo observar que
los docentes comprenden de manera general en
qué consiste la estrategia de argumentación y la
vinculan con la búsqueda de datos, razonamientos,
justicación y establecimiento de juicios, así como
procesos asociados a la comunicación.
En términos generales, los docentes que
respondieron el cuestionario consideran que
las estrategias de argumentación son procesos
complejos y coinciden en armar que juegan un
papel muy importante para el desarrollo de las
competencias fundamentales ya que una de sus
ventajas es que favorece el desarrollo de habilidades,
destrezas y capacidades para convencer de manera
razonable y lógica con sus argumentos apoyados
y sustentados en datos.
A partir de los resultados, se recomienda que para
el desarrollo e implementación de metodologías
que promuevan la argumentación como una
estrategia que desarrolle las competencias
fundamentales, se debe partir de las características
de los estudiantes, el contexto y los resultados de
aprendizaje. Además de motivar a los docentes a
ampliar sus conocimientos frente a la denición de
la argumentación, comprenderla en su totalidad,
y posteriormente ser implementada de manera
efectiva en los espacios de formación de los futuros
docentes del país.
Teniendo en cuenta la importancia de la estrategia de
argumentación para el desarrollo de competencias
fundamentales, tal como lo plantean los docentes
del ISFODOSU que participaron en la investigación,
se sugiere fortalecer la implementación de esta
estrategia en las diferentes actividades de formación
académica en las cuales participan los docentes
en formación, así como capacitar a los docentes
para denir el rol que deben asumir en el desarrollo
de la misma, tal como plantea Conner et al. (2014).
Consignas bien denidas, contextos adecuados
y las intervenciones de los docentes constituyen
los elementos clave para mejorar la capacidad de
argumentación de los estudiantes, en este caso,
de los futuros docentes.
CUADERNO DE PEDAGOGÍA UNIVERSITARIA | VOL. 19 NÚMERO 37 | PP 133 - 143
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Agradecimientos
El equipo de investigación agradece el apoyo
nanciero recibido por parte de CLACSO e
ISFODOSU para la realización de la presente
investigación PI-018-2019.
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Anexo. Cuestionario:
Concepciones del profesorado del Instituto
Superior de Formación Docente Salomé Ureña
(ISFODOSU) acerca de las estrategias de
indagación y argumentación para el desarrollo de
las competencias fundamentales en la formación
de maestros.
Enlace para acceder al cuestionario: https://
drive.google.com/file/d/1MvirrWVhTB5Ec4q_
gMQU5UKH7SDJ9GUQ/view?usp=sharing