CUADERNO DE PEDAGOGÍA UNIVERSITARIA | VOL. 21 NÚMERO 41 | PP 35 - 51
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La implicación de los estudiantes universitarios en
contingencia
_______________
The engagement of university students in
contingency
Recibido: 2 de octubre de 2023 | Aprobado: 1 de diciembre de 2023
Resumen
Estudiar la implicación del estudiantado en su trayectoria formativa
permite explicar sus resultados académicos con base en dimensiones
importantes del contexto universitario. El presente estudio describe
la implicación de estudiantes de la Universidad Pedagógica Nacional
durante la pandemia por el COVID-19. Se pretende responder a la
pregunta: ¿qué factores in uyen en la permanencia, la implicación de los estudiantes y qué les impulsa para
continuar con su proceso formativo en la universidad a pesar de la contingencia por COVID-19? Para ello,
se diseñó una investigación de tipo cuantitativo-descriptivo. Participaron en el estudio 110 estudiantes que
cursaban el octavo semestre en el curso 2021-II de las licenciaturas en Administración Educativa, Pedagogía
y Psicología Educativa de la Universidad Pedagógica Nacional, en la que se forman profesionales en el campo
de la educación. Se aplicó el cuestionario NSSE (National Survey of Student Engagement), constituido
por cinco áreas: nivel de reto académico, aprendizaje activo y colaborativo, interacción entre profesores y
estudiantes, experiencias educativas enriquecedoras y ambiente del campus. En los resultados se muestra
que los factores de implicación más sobresalientes son la motivación, la práctica docente y la interacción,
además del apoyo académico institucional, en menor medida. Se muestra también que, a pesar de la falta
de interacción entre pares y de aprendizaje colaborativo, los participantes continuaron motivados por el
peso de los demás factores. La evaluación sobre los docentes está polarizada, marcada por la capacidad
de los mismos para el trabajo en modalidad virtual, además de que consideran que fueron pocos los apoyos
académicos institucionales.
Palabras clave: Participación estudiantil, aprendizajes, pandemia, estudiantes universitarios
_____________________________
1 Doctora en Ciencias de la Educación con Acentuación en Docencia. Es Profesora Titular de la Universidad Pedagógica Nacional de México y Profesora
de Posgrado de Pedagogía de la UNAM. Para contactar a la autora: alirimo@hotmail.com
_____________________________
ISSN (en línea): 1814-4152 / Sitio web: http://cuaderno.pucmm.edu.do
CÓMO CITAR: Rivera, A. (2023). La implicación de los estudiantes universitarios en contingencia. Cuaderno de Pedagogía Universitaria, 21(41), 35-51.
Alicia Rivera Morales1
Universidad Nacional Autónoma
de México
alirimo@hotmail.com
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Abstract
Studying the involvement of the student body in their educational path makes it possible to explain their
academic results based on important dimensions of the university context. The present study describes
the involvement of students from the National Pedagogical University in the Convid19 pandemic. The aim
is to answer the question: What factors linked to student engagement or involvement counteracted school
dropout in times of pandemic? To achieve this objective, quantitative-descriptive research was designed.
120 students participating in the study were in the eighth semester in 2021-II of the degrees in Educational
Administration, Pedagogy and Educational Psychology at the National Pedagogical University. The NSSE
(National Survey of Student Engagement) questionnaire was applied, consisting of ve areas: level of ac-
ademic challenge, active and collaborative learning, interaction between teachers and students, enriching
educational experiences and campus environment. The results show that the most outstanding involvement
factors are motivation, teaching practice and interaction, to a lesser extent institutional academic support; it
is also shown that the students were aected by the almost zero interaction between peers and collaborative
learning. The evaluation of teachers is polarized, marked by the teachers’ ability to work in virtual mode, in
addition to the fact that they consider there was little institutional academic support.
Keywords: Student participation, learning, pandemics, university students
Introducción2
La implicación estudiantil ha aparecido en la
investigación como la variable transversal más
inuyente en los resultados de aprendizaje y la
permanencia en los estudios. Es un factor vinculado
a la calidad de la experiencia de los estudiantes
en su trayectoria universitaria, que permite ir más
allá de los resultados académicos y analizar otras
dimensiones importantes del contexto universitario
(participación, sentimiento de pertenencia, calidad
de los aprendizajes, relaciones interpersonales).
Por ello se han convertido en foco actual de
investigación de gran relevancia en la formación
universitaria aspectos relativos a la calidad de los
aprendizajes, los motivos del abandono, la riqueza
de las coreografías didácticas, la adaptación del
currículo a las expectativas de los estudiantes, etc.
Uno de los iniciadores, Astin (1984), menciona que
el engagement es “la cantidad de energía física y
psicológica que el estudiante dedica a la experiencia
académica” (p. 518). Según este autor, cuando el
estudiante está implicado dedica una energía y
tiempo considerables a estudiar, se siente bien en el
contexto universitario, interacciona frecuentemente
con otros estudiantes y con el profesorado, al igual
que participa de manera activa en las organizaciones
de estudiantes.
Por su parte, McCormick et al. (2013) señalan que
los estudios sobre el tema surgieron como una
forma de desplazar la atención de los aspectos
más materiales y burocráticos hacia los procesos de
enseñanza, así como las condiciones y prácticas
asociadas al aprendizaje de los estudiantes. Se
trata de dar la palabra a los estudiantes para que
relaten su experiencia y valoren la calidad de la
oferta formativa que les ofrecen las universidades
en las que cursan sus estudios. El punto de partida
es que la formación ofrecida está mediada por la
forma en que estos viven su experiencia universitaria
en lo que se reere a su implicación efectiva.
Es así que el engagement se vincula con condiciones
personales de los sujetos, su esfuerzo, el contenido
_____________________________
2 En este estudio se continúa explorando una línea de investigación iniciada junto con colaboradores (Rivera y Ruiz,2020; Rivera e Izquierdo, 2020), por
lo que algunos referentes teóricos que se citan en la introducción coinciden con trabajos anteriores. Sin embargo, se han realizado ajustes en el diseño
metodológico y los hallazgos expuestos son novedosos.
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e intensidad de las acciones que realiza, la gestión
de su tiempo (Kuh y Hu, 2001). En denitiva, dicha
vinculación hace referencia a la “calidad del esfuerzo
que los estudiantes invierten en actividades valiosas
desde el punto de vista educativo que contribuyen
directamente al logro de los resultados deseados”
(p. 555). Leach y Zepke (2011) arman que la
responsabilidad de la implicación recae sobre tres
tipos de factores: a) entorno de aprendizaje; b)
motivación personal; c) circunstancias externas.
En opinión de Finn (1989), el centro escolar es un
espacio en donde se destaca la parte conductual
del alumno, pues durante su formación académica
hay cierto nivel de participación constante (a nivel
de institución, salón, actividades extraescolares,
asistencia, relaciones con compañeros, etc.). De
igual manera, el estado psicológico o emocional
puede inuir en el sentido de pertenencia del alumno
con la institución. De acuerdo con este autor,
los comportamientos no participativos pueden
caracterizarse por no aprovechar las estrategias
constructivas para el aprendizaje, o bien participar
en conductas negativas que pongan en desventaja
el aprendizaje (Finn, 1993).
Yorke (2006) menciona que las acciones tomadas
por las instituciones para involucrar a los alumnos
tienen un impacto signicativo sobre el éxito
académico, la reducción de tasas de abandono,
el nivel de empleabilidad y las actitudes positivas
hacia el aprendizaje a lo largo de la vida. De
manera similar, el referido autor sostiene que la
conanza en uno mismo, la ecacia y las cualidades
personales, junto con los atributos metacognitivos
del pensamiento, el aprendizaje y la resolución de
problemas son características importantes en la
implicación estudiantil. Por tanto, la relevancia de
estudiar el engagement está en conocer cómo
se involucran e implican los estudiantes con su
proceso de aprendizaje y qué estrategias pueden
emplear las instituciones para la mejora de sus
políticas y prácticas en busca de impactar en el
aprendizaje de los estudiantes (Kuh y Hu, 2001). La
implicación académica se vincula con el aprendizaje
profundo y efectivo cuando un estudiante construye
su propio conocimiento y, para que esto se lleve a
cabo, es necesario contar con la determinación y
el compromiso personal intenso de realizar algo.
Estos autores nos recuerdan la importancia del
contexto, del clima dentro de la universidad. Hoy
los factores contextuales no se limitan únicamente
al escenario universitario sino al entorno que viven
los y las estudiantes en medio de la incertidumbre
para el desarrollo de los procesos educativos, como
la generada por la pandemia del COVID-19. Por
tal motivo, en este trabajo centramos la atención
en la respuesta de los estudiantes durante el
connamiento, sin soslayar las situaciones en las
que se encuentran, tomando en cuenta también el
soporte de videoconferencias, asesorías vía Zoom,
Teams, webex, Meet, etc., correo electrónico o
WhatsApp, junto con las limitaciones o fallas en la
conectividad.
Gazca (2020) señala que, debido al cierre de escuelas
y la adaptación de la enseñanza en modalidad
virtual, los estudiantes se vieron forzados a aprender
desde casa con clases a distancia, lo que limitó
las posibilidades de continuar estudiando, ya que
no todos contaban con acceso a las tecnologías
o plataformas. Rujas y Feito (2021) arman que
las desigualdades educativas inuyeron en una
“pérdida de aprendizaje”. Por su lado, Jacobo
et al. (2021), en su investigación con estudiantes
mexicanos universitarios, evidenciaron que el miedo
al COVID-19 provocó en los jóvenes pensamientos
asociados a abandonar la escuela, sentimientos de
pérdida de tiempo por permanecer en ella, así como
la falta de comprensión en actividades escolares.
Por su parte, Rivera e Izquierdo (2020) indican que
los retos a los que se han enfrentado los estudiantes
durante la pandemia son los siguientes: Falta de
equipo y fallas de conectividad y de recursos
económicos, problemas emocionales, violencia
doméstica, pérdidas familiares, necesidad de
trabajo y falta de comunicación entre maestros y
alumnos (p. 150).
Lo más grave que enfrentó el estudiantado en el
tiempo de pandemia fue el duelo por las pérdidas de
familiares, los contagios y problemas económicos
(Rivera e Izquierdo, 2020). Además, las mismas
autoras señalan que estuvieron presentes ciertos
cambios emocionales en los estudiantes, tales
como la tristeza, el enfado, irritabilidad, angustia,
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preocupación, estrés, síntomas depresivos,
problemas de sueño, entre otros. Podemos ver
cómo la pandemia afectó la motivación de los
estudiantes, en el momento en que externaron
que se sentían frustrados, estresados, tristes y
presionados por no poder entender las actividades
que los profesores les enviaban, puesto que en
no recibían clases en línea; los estudiantes
mencionaron que algunos profesores sólo se
dedicaban a enviar trabajos y dar instrucciones,
pero muy pocos se tomaban el tiempo para resolver
dudas o explicar detalladamente lo que solicitaban.
(Rivera e Izquierdo, 2020, p.295)
Así lo conrman Hernández et al. (2020), quienes
mencionan que los docentes notaban el cansancio
de sus estudiantes por las tareas, al grado de ver
la necesidad de atender la incertidumbre de los
alumnos, las dudas, la inquietud por construir
saberes, consensuarlos y debatirlos, aunada a la
necesidad de que los profesores dejaran de ser los
protagonistas y dieran la palabra a los estudiantes;
sin embargo, eso les costó demasiado.
De acuerdo con Zavala-Guirado et al. (2018) y
Román (2013), hay dos tipos de factores asociados
al abandono escolar: Los factores externos, de
los cuales se destaca: a) el nivel socioeconómico
como el principal factor que inuye en el abandono
educativo; b) el tipo de estructura familiar, es decir,
no contar con el apoyo de la familia puede repercutir
en el desempeño académico del estudiante; y c)
el género y edad, pues, según las estadísticas, las
mayores tasas de abandono afectan en su mayoría
al estudiantado masculino y, en cuanto a la edad,
el abandono oscila entre los 12 y 18 años de edad.
De acuerdo con la autora, los factores internos
se pueden clasicar de la siguiente manera: a) la
exigencia académica; b) las expectativas e intereses
de los jóvenes y c) el tipo de relación entre docentes
y alumnos” (p. 43).
Por su lado, Reyes de Cozar (2016) y DeVito
(2016) demuestran que algunos estudiantes
coincidieron en que los contextos universitarios
ricos en retos intelectuales les permiten desarrollar
sus capacidades de exploración a través de la
interacción y trabajando en contenidos relevantes
y signicativos, lo cual aumenta su autoestima y
rendimiento.
Como bien es sabido, el abandono escolar ha
estado presente constantemente; sin embargo, en
estos últimos dos años, la situación del abandono
se acentuó debido a la pandemia por COVID-19. De
acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y
Geografía (INEGI), durante la pandemia, 5.2 millones
de estudiantes, comprendidos desde educación
básica hasta la educación superior, no continuaron
con sus estudios. De esta población, jóvenes de
entre 19 y 29 años indicaron que al menos el 23.4
% abandonó sus estudios por falta de recursos,
el 33.1 % no continuó en la escuela porque tenía
que trabajar y el 5.2 % no continuó por motivos
directamente relacionados con la COVID-19. (INEGI,
2021). En el Informe del Instituto Internacional
de la UNESCO para la Educación Superior en
América Latina y el Caribe (IESALC, 2020) uno de
los impactos derivados de la pandemia se pudo
observar en el equilibrio socioemocional, lo que ha
disminuido las ganas de los estudiantes por seguir
estudiando.
Precisamente, una problemática en estos tiempos
de contingencia es el abandono escolar en los
jóvenes universitarios y el hecho de que este puede
estar asociado a la falta de motivación durante el
proceso de enseñanza y aprendizaje. En tal sentido,
la relevancia del presente trabajo radica en que los
resultados podrán contribuir a revisar la práctica
docente acerca de la ecacia de los métodos,
técnicas, estrategias, etc., que se emplean en las
aulas y a la propia institución para reenfocarse
en mantener a toda la comunidad motivada e
interesada en involucrarse más en su formación
académica. De esta manera, los beneciados serán
los estudiantes porque se podrá trabajar en conjunto
sobre el o los ejes que resulten signicativos para
su permanencia escolar.
Este trabajo se justica en el aspecto teórico, ya
que el análisis desarrollado aporta una amplia gama
de investigaciones en las que se sustentan los
diversos factores que favorecen el rendimiento y
éxito académico del alumnado. La información
ofrecida puede servir a futuras investigaciones
para detectar qué aspectos pueden intervenir en
la decisión de los estudiantes de continuar o no con
sus estudios. Asimismo, determinar los factores que
conforman la implicación estudiantil contribuirán
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a la mejora del aprendizaje y la motivación, de tal
manera que el estudiante pueda sentirse seguro y
satisfecho de lo que ha logrado durante su proceso
de formación.
Con base en lo anterior, partimos de la pregunta ¿qué
factores inuyen en la permanencia, la implicación
de los estudiantes y qué les impulsa para continuar
con su proceso formativo en la universidad a pesar
de la contingencia por COVID-19? El objetivo es
indagar qué factores inuyen en la permanencia, el
grado de implicación de los estudiantes y qué les
impulsa para continuar con su proceso formativo
en la universidad. En los siguientes apartados se
explican los principales factores asociados a la
implicación, los cuales se constituyen en variables
medibles del instrumento de investigación aplicado
para dar respuesta al objetivo. Luego se explican
los procesos metodológicos llevados a cabo y se
describen los hallazgos.
Fundamentación teórica
Factores asociados al engagement
Diferentes investigaciones señalan elementos como
las características del contexto, las de los propios
estudiantes, las diferentes materias, el clima de aula,
las diferentes metodologías (Meo et al., 2013; Zepke
y Leach, 2011) o la actividad en que los estudiantes
están involucrados (Sherno y Csikszentmihalyi,
2009). Enfatizando los modelos teóricos, se puede
encontrar que el engagement parte desde un
carácter psicológico y un carácter intervencionista,
centrado el primero en la variabilidad de factores
internos, así como en los obstáculos o facilidades
que posibilitan o dicultan que el estudiantado se
sienta implicado (Reyes, 2016).
Los modelos intervencionistas, por su parte,
plantean el grado en que las organizaciones
colaboran en el objetivo de potenciar y/o facilitar el
engagement, a través de propuestas de intervención
de carácter preventivo, tanto a nivel individual como
colectivo (Al-Alwan, 2014). El deseo intrínseco de
los estudiantes, de acuerdo con Voke (2002), les
genera motivación para ser partícipes en trabajos
atractivos.
Tomando en cuenta las propuestas de ambos
modelos, a continuación se describen algunos
factores asociados:
Motivación. La motivación es considerada en
la literatura como un factor clave que inuye
directamente en la mejora de los resultados de
aprendizaje de los estudiantes. Para Saeed y
Zyngier (2012), en el contexto académico, la
motivación del estudiante hace alusión al grado
en que el mismo se esfuerza y se centra en el
aprendizaje con el n de lograr resultados exitosos.
Estos autores mencionan que la motivación es el
prerrequisito para poder desarrollar engagement en
los estudiantes. “Existen dos tipos de motivaciones
clasicadas como intrínsecas (inherentes al sujeto
o la propia tarea) o extrínsecas (cuyo origen se
encuentra fuera del sujeto o de la tarea)” (Corpus,
McClintic-Gilbert y Hayenga, 2009, p. 134).
Contexto institucional. La institución debe ser un
entorno en el que se puedan incorporar elementos
participativos con la nalidad de la mejora educativa,
así como también es indispensable sustentar las
prácticas pedagógicas que se llevan a cabo, ya
que de esta manera se logrará incidir en resultados
académicos favorables para los estudiantes (Bolívar
2010). “El aula es un espacio de transacciones y de
cambios permanentes en donde logran destacar la
dinámica de los motivos, el cambio de escenarios,
las relaciones entre profesores y alumnos, las
expectativas y atribuciones de los alumnos en
términos de desempeño, la valoración del tipo de
tareas, las valoraciones personales, etc.” (Huertas,
et al. 2001, p. 135).
Por otra parte, “las acciones que realiza la institución
educativa pueden contribuir a la integración social
y académica de los estudiantes. Se involucran
programas o proyectos encaminados a atender
las necesidades consideradas transversales
en los alumnos” (Guzmán et al., 2020, p.31).
Por ello la preocupación de ofrecer actividades
extracurriculares (deporte, arte y cultura,
conferencias, acción social, entre otras), que abren
la posibilidad al estudiante de ser dinámico dentro
de la universidad (Pozón, 2014). Aspeé, citando a
Brint et al. (2018), también resalta la importancia de
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crear una cultura educativa favorable y fortalecer
la interacción fuera del aula como parte de las
experiencias educativas que se brindan en la
institución, lo que, según Plasencia (2020), incide
en la decisión de permanecer en la universidad,
por el sentimiento de pertenencia y el compromiso
que se fomenta.
Interacción. La interacción puede ser entendida
como el intercambio de información, ideas,
perspectivas y puntos de vista entre el estudiante y
el profesorado o los administrativos de la institución,
un factor importante en el desarrollo cognitivo y
social del estudiante (Pascarella y Terenzini, 2005;
Astin, 1993). Por su parte, Friesen (2009) clasica
las interacciones que se pueden llevar a cabo
en los contextos educativos en función de sus
actores. Estas relaciones pueden agruparse en: a)
profesor-alumno (Pedagógica), b) alumno-alumno
(Entre iguales), c) alumno-comunidad (Contexto) y
d) alumno-contenidos (Contenidos).
Varias investigaciones consideran que este es un
factor fundamental que inuye en el engagement.
McNeely (2005) la considera como una fuerza
conductora en todo proceso de aprendizaje y
remarca, así como Barnes et al. (2007), la importancia
del aprendizaje a través de la interacción social.
La relación entre alumnos y profesores puede ser
el aspecto más relevante a tener en cuenta para
conocer la motivación. El manejo del feedback es,
posiblemente, la guía más importante para conocer
la inuencia que los profesores producen en los
estudiantes (McLean, 2003).
Por su parte, Fernández-Lasarte (2019) pone de
maniesto que las relaciones de amistad inciden
en la implicación, “pues estas ayudan a prevenir y
afrontar las amenazas de abandono” (p. 24). Este
apoyo social, como lo menciona Caplan (1974),
hace referencia a la percepción del estudiante
de sentirse valorado, querido y parte de una red
social que comparte responsabilidades. El apoyo
percibido por parte de las amistades hace que
se sientan socialmente conectados y dispuestos
a experimentar sentimientos positivos hacia lo
académico (Juvonen et al., 2012).
Uso de las TICS. Estudios conrman que la
exploración por medios digitales que ejercen los
estudiantes durante el proceso de implicación es un
factor importante para tomar en cuenta. Windham
considera que “la atención de los estudiantes
está dirigida a modelos innovadores; por lo tanto,
si se pretende que los estudiantes logren un
engagement positivo y elevado, se debe recurrir
a modelos en el que las aulas sean similares a lo
que se encuentran fuera de la escuela” (2005, p.
49). McMillan y Morrison (2006) arman que el uso
de internet con nes de trabajo y exploración, así
como sus características y estrategias de uso, se
han entrelazado con los hábitos naturales de las
nuevas generaciones (Barnes et al., 2009). Para
que la educación tenga relevancia en la vida de
los estudiantes, debe tener el propósito de ofrecer
un modelo rico en elementos tecnológicos que les
permita a los alumnos desarrollar sus capacidades,
lo que resulta más motivante para estudiantes de
generaciones digitales (Dunleavy y Milton, 2009),
sobre todo si se promueve el estudio autónomo y
la libre exploración a través de las TICS (Carlson,
2005)
Evaluación. Una evaluación que favorezca el
engagement debe ser parte principal y cotidiana
del proceso de aprendizaje; no algo aislado a lo que
los alumnos se enfrentan esporádicamente y que,
generalmente, genera incertidumbre y/o malestar
(Friesen, 2009). Por ello se recomienda evitar la
costumbre de entender la educación como algo
estático, sin tomar en cuenta que el aprendizaje
es un fenómeno continuo y que las capacidades
de los estudiantes se pueden trabajar, desarrollar
y moldear (Claxton, 2006).
Asimismo, se exponen siete características que
el British Assessment Reform Group (2006)
propone para lograr una evaluación generadora de
engagement: a) La evaluación debe estar imbricada
en el proceso de enseñanza y aprendizaje; b) los
estudiantes deben conocer los objetivos; c) los
estudiantes conocen estándares con los que
compararse; d) los estudiantes deben participar
en el proceso de autoevaluación; e) el feedback
habilitará a los estudiantes a conocer el siguiente
paso en la resolución de problemas complejos; f) los
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educadores deben creer rmemente en que todos
los estudiantes pueden mejorar; g) la evaluación es
responsabilidad del profesor y de los estudiantes a
través del diálogo, la reexión y la observación de
los datos de los que dispongan (Reyes de Cozar,
2016, p. 150).
Coreografías docentes. Este factor vinculado
a la implicación alude a la forma de enseñanza
que ponen en práctica los docentes en distintas
modalidades, presencial o virtual, por lo que las
estrategias o coreografías son punto esencial en
dicho proceso. Los recursos que se utilicen dentro
del ambiente educativo, de acuerdo con Tenutto
et al. (2004), tienen que facilitar la enseñanza y
el aprendizaje y de esta manera, llevar a adquirir
conceptos, habilidades, actitudes y destrezas. El
papel del docente contribuye de manera signicativa
en la orientación, motivación y aprendizaje de los
estudiantes mediante las técnicas o estrategias
didácticas que se utilicen (Villacrés, 2011).
Currículum. Desde la visión educativa, un modelo
curricular cumple con la función de detallar la
metodología y el diseño de los componentes de un
plan en donde se sitúan los contenidos impartidos,
tipo de evaluación y los objetivos esperados en
los estudiantes (Vidal y Pernas, 2007), de manera
que el estudiante pueda autorregularse durante
el proceso de aprendizaje, teniendo claridad de
qué esperar. Igualmente, es necesario que los
contenidos curriculares sean signicativos para
los estudiantes y que sea evidente su utilidad para
la vida [Reyes de Cozar, (2016) y DeVito (2016)].
Método
La presente investigación se llevó a cabo desde
un diseño de corte cuantitativo-descriptivo (Vega-
Malagón et al., 2014). Es decir, “se pretende
seleccionar una serie de cuestiones y medir cada
una de ellas independientemente, para analizar
y explicar lo que se investiga” (Hernández et al.,
2014, p. 70).
Se recurrió a la adaptación de dos cuestionarios
sobre implicación académica, en los que se
tomaron como referencia algunas preguntas, pero
cambiando la redacción de algunas de estas, de
manera que se enfatizó la modalidad virtual en la
que se encontraban los estudiantes en el momento
de su aplicación y para su mejor entendimiento.
Adicional a esto, se agregaron algunos ítems al
cuestionario. Dicho instrumento cuenta con una
escala de medición ordinal: Muy a menudo, a
menudo, a veces y nunca; asimismo, se tomaron
en cuenta 10 factores que inuyen en la implicación
académica: 1) la motivación, 2) el contexto
institucional, 3) la interacción, 4) las tecnologías,
5) los retos intelectuales, 6) la evaluación, 7) las
coreografías didácticas, 8) las estrategias de
aprendizaje, 9) el currículum y 10) estado emocional.
El primer cuestionario estandarizado que se
tomó como referencia en esta investigación fue la
adaptación al contexto mexicano del NSSE (National
Survey of Student Engagement) (Astin, 2017) el
cual mide la frecuencia con la que un estudiante
realiza diversas acciones escolares. La adaptación
fue realizada por Rivera y Ruiz en el 2020 y el
cuestionario está construido sobre 5 dimensiones
relacionadas con la implicación académica, aunque
en este estudio sólo se consideran tres: 1) Desafío
académico (factor estrategias de aprendizaje). 2)
Experiencias con la facultad (factor interacción y
coreografías didácticas). 3) Entorno del campus
(factor contexto institucional). Respecto a la validez
y conabilidad del instrumento, se indica que el
cuestionario fue sometido a un análisis factorial
con estudiantes de primer y último año, en el cual
se obtuvo un 60 % de la varianza y una correlación
entre factores de .80 (NSSE, 2014).
El segundo instrumento utilizado en esta
investigación fue una adaptación del cuestionario
asociado al modelo de engagement multifactorial
mixto diseñado por Reyes de Cozar (2016), en el
que se miden cinco componentes, de los cuales
en este estudio únicamente se incluyeron tres:
1) Motivaciones (factor motivación). 2) Ambientes
de aprendizaje (factor uso de las tecnologías, retos
intelectuales, evaluación). 3) Estado emocional
(factor estado emocional).
En este trabajo participaron 110 estudiantes
de octavo semestre de tres licenciaturas de la
Universidad Pedagógica Nacional de México:
Licenciatura en Administración Educativa (LAE),
Pedagogía (LP) y Licenciatura en Psicología
Educativa (LPE) (Ver Tabla 1).
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Tabla 1. Características de los participantes
Licenciatura Género Edad Promedio escolar Alumno regular Asignaturas a deber
M F 18-25 26-39 40 o más 7.0-7.9 8.0-8.9 9.0-10 Si No 0 1 2
LAE 21.2% 78.7% 70% 21.2 8.7% 5% 37.5% 57.5% 88.7% 11.2% 88.7% 3.7% 7.5%
LPE 20% 80% 75% 25% 60% 40% 90% 10% 90% 6.4% 3.6%
LP 100% 50% 20% 30% 10% 20% 70% 80% 20% 80% 10% 10%
La tabla muestra que la mayoría de los estudiantes
encuestados son del género femenino, entre 18 y
25 años de edad, con promedio escolar ubicado
entre el 8.0 y 8.9 y más del 80 % de ellos y ellas son
alumnos regulares, es decir, no adeudan materias.
Resultados
Para el análisis, se recopilaron las respuestas
a las preguntas contenidas en la encuesta, se
organizaron con base en los factores vinculados con
el engagement de los estudiantes en cuanto a: 1)
motivación, 2) contexto institucional, 3) interacción,
4) uso de las TICS, 5) evaluación, 6) coreografías
didácticas, y 7) currículum.
1) Motivación
Tabla 2. Motivación
Uno de los principales factores relacionados con la
implicación estudiantil es la motivación para realizar
las actividades escolares. Tal como se muestra
en la Tabla 2, el 83.6 %, es decir la mayoría de
los estudiantes, muy a menudo continúa con sus
estudios universitarios porque piensa en un futuro
con mejores oportunidades y el 57.3 % de los
participantes muy a menudo consideran que con
sus estudios superiores pueden alcanzar el éxito
académico.
En los grá cos siguientes (Figuras 1 y 2), se
muestran algunos datos comparativos entre las
tres licenciaturas, en torno a la motivación.
Figura 1. Los estudios universitarios suponen
alcanzar el éxito
Los resultados predominantes indican que más de
la mitad de la población de las tres licenciaturas,
donde sobresale Pedagogía, consideran que sus
estudios les brindan la posibilidad de alcanzar el
éxito académico (Ver Figura 1).
Figura 2. Mis estudios como medio para mejores
oportunidades
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De acuerdo con la Figura 2, arriba del 80 % de
los estudiantes encuestados consideran que
sus estudios son un medio para tener mejores
oportunidades, razón su ciente para no abandonar
los estudios y comprometerse con su formación
académica.
Distintos autores con rman los resultados
anteriores, a los cuales añaden que la motivación
es uno de los pilares más fuertes en el proceso de
implicación educativa. Veiga et al. (2015), en un
estudio realizado a jóvenes universitarios, destacan
lo fundamental que resulta el contexto social y
académico de los estudiantes para que estos
puedan involucrarse dentro y fuera del aula, pues
la motivación que reciben es un factor clave para
continuar estudiando y no desertar. Por otra parte,
Saeed y Zyngier (2012) señalan que la motivación
no sólo tiene que ver con palabras de afecto, sino
con el interés que encuentra el estudiante dentro
del aula y que lo motiva a seguir aprendiendo y a
poder alcanzar sus metas.
2) Contexto institucional
De acuerdo con Sherno (2012), un entorno de
aprendizaje puede ser complejo desde la perspectiva
de un estudiante, pues, en ocasiones, el contexto
representa para unos un apoyo, mientras que para
otros, este puede ser visto como un desafío en su
trayectoria académica. En la primera situación, la
institución provee de recursos a la comunidad para
poder aplicarlos en actividades como apoyar el
desarrollo de competencias o facilitar las relaciones.
La segunda situación puede considerarse un desafío
escolar, ya que a veces las actividades empleadas
desde la institución representan un obstáculo en la
vida de los alumnos, debido a la di cultad que se
tiene para realizarlas (Sherno , et al., 2014). (Ver
Tabla 3).
Tabla 3. Contexto Institucional
Un poco más de la mitad de los estudiantes (52.7
%) señaló que nunca participaron en actividades
extracurriculares impartidas por la universidad en
pandemia, lo que indica una baja implicación con
la institución generada por el contexto. El 41.8 %
coincide en que las autoridades educativas pocas
veces se preocuparon de que la comunidad pudiera
sentirse implicada en actividades escolares. (Ver
Tabla 3).
3) Interacción
Tabla 4. Interacción
De acuerdo con la Tabla 4 , sólo el 36.4 % de
los estudiantes buscó y encontró apoyo en
sus compañeros para la realización de trabajos
escolares, a pesar de que se desempeñan de
mejor manera cuando existe la interacción entre
ellos. Durante la pandemia la interacción entre
compañeros y docentes se dio muy poco, o en
línea, a través de las aulas virtuales, WhatsApp
o redes sociales. Estos resultados coinciden
con lo expuesto por Fernández-Lasarte (2014),
quien a rma que la relación entre pares es una
de las variables más signi cativas en el proceso
de implicación de un estudiante, pues el vínculo
colaborativo y afectivo ayuda en la prevención
del abandono escolar. Académicamente los
estudiantes pueden tener deseos de superarse si se
sienten apoyados por personas que comparten los
mismos objetivos que ellos; por tanto, si comparten
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y experimentan sentimientos positivos hacia las
actividades escolares podrán implicarse de mejor
manera hacia lo académico (Juvonen et al., 2012).
4) Uso de las TICS
Como se puede observar en la Tabla 5, a menos
de la mitad (49.1%) les resultó provechoso hacer
uso de las herramientas digitales. Estos resultados
refrendan algunos hallazgos por Carlson (2005), en
los que a rma que las tecnologías son un medio de
comunicación enriquecedor en la formación de los
estudiantes, al ofrecer autonomía e independencia
en el aprendizaje.
Tabla 5. Uso de las TICS
Como se puede observar en la Tabla 5 , las
tendencias más signi cativas en cuanto al uso de
las tecnologías de la información y la comunicación
de los universitarios indican que al 49.1 %, cerca
de la mitad de los estudiantes, a menudo les
resultó de provecho hacer uso de las herramientas
digitales destinadas a la búsqueda de información.
Estos resultados también refrendan lo señalado
por Carlson (2005), ya que las estrategias que se
construyen mediante una plataforma fomentan su
involucramiento con la universidad.
Por otra parte, al menos el 47.3 % de los estudiantes
muy a menudo consideró interesante utilizar internet
para hacer sus trabajos escolares y sus clases
en línea. Al respecto, Dunleavy y Milton (2009)
sostienen que las nuevas generaciones necesitan
una educación de calidad y las tecnologías digitales
han sido un gran apoyo para los estudiantes, pues
los elementos empleados motivan a los alumnos
a desarrollar sus capacidades intelectuales en un
100 %.
5) Evaluación
En este factor se encontró que el 56.4 % de los
encuestados opinaron que los docentes a veces
promovían la autoevaluación en sus alumnos. (Ver
Tabla 6).
Tabla 6. Evaluación
Fuente: elaboración propia
En los datos se muestra que un 54.5 % consideró
enriquecedoras las retroalimentaciones hechas
por sus docentes; mientras que un 50.9 % de los
mismos estudiantes compartieron que a menudo
dichas evaluaciones resultaron útiles para clari car
y corregir sus errores. Estos datos concuerdan
con lo que Claxton (2006) puntualizó en uno de
sus estudios, pues, según el autor, los docentes
siguen arraigados en un modelo de enseñanza
tradicional en donde a los estudiantes no se les
exige ser personas más críticas, sin tomar en cuenta
que su aprendizaje puede ser un elemento en el
que pueden trabajar, desarrollar y moldear sus
capacidades.
6) Coreografías docentes
En la Tabla 7, se señala que el 59.1 % de
los universitarios indicaron que a menudo se
sintieron implicados en su aprendizaje porque las
estrategias empleadas por sus docentes resultaron
signi cativas. Este hallazgo se con rma de igual
manera en un estudio realizado por Sacristán y
Pérez (1993), en el que se indica que las estrategias
de enseñanza y aprendizaje, así como el ambiente
que se genera dentro del aula son un factor clave
para elevar su rendimiento escolar y prevenir el
abandono de los estudios.
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Tabla 7. Coreografías docentes
Elaboración propia.
En este sentido, los primeros indicadores para
esta categoría indican qué tan frecuentemente los
docentes se mostraron dinámicos y entusiasmados
al impartir las clases. De modo parecido, se
pretende conocer si las estrategias de los profesores
in uyen en el aprendizaje de los estudiantes, qué
tan recurrentes son las clases tradicionales o, en
el caso contrario, si se ha utilizado un sistema
distinto. Por último, tomando en cuenta que la
didáctica promueve un aprendizaje signi cativo
en los estudiantes, conviene reconocer que se
debe en gran medida a las estrategias propuestas
y empleadas por los docentes. En este caso,
en el cuestionario fue necesario identi car si la
implicación de los estudiantes, con las técnicas y
métodos de enseñanza creativas y artísticas resultó
representativa durante su formación.
Se puede observar que el 50 % de los estudiantes
señalaron que a menudo sus docentes pusieron en
práctica estrategias de forma organizada, lo que
contribuyó en su formación en pandemia.
En la comparación por licenciatura, respecto al
comportamiento de los datos en este rubro, se
observó que para un 51.2 % de LAE, un 55 %
de LPE y un 50 % de Pedagogía, las estrategias
empleadas por sus docentes fueron creativas y se
presentaron de manera organizada (Ver Figura 3).
Figura 3. Las estrategias empleadas por mi
profesor son creativas y organizadas.
Elaboración propia
Tal como se muestra en la Figura 4, el 60 %
de estudiantes de LAE, 65 % de LPE, 50 % de
Pedagogía señalaron que a menudo se sintieron
implicados en su aprendizaje porque las estrategias
de sus docentes les resultaron signi cativas.
Figura 4. Me siento implicado (a) en mi aprendizaje
porque las estrategias del docente son signi cativas.
Elaboración propia
De manera general, la tabla anterior indica que
la población de estudiantes de la licenciatura en
Psicología Educativa se implican más en el factor
coreografías didácticas, pues muy a menudo
consideran que las estrategias creativas empleadas
por sus docentes son un elemento que favorece
su aprendizaje, lo que los motiva a continuar con
su formación académica.
7) Currículum
Casi la mitad de los estudiantes de este estudio se
encuentra implicado por el plan de estudios, según
se muestra en la Tabla 8.
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Tabla 8. Currículum
El 53.6 %, un poco más de la mitad de
los universitarios opinaron que a menudo las
asignaturas durante su ciclo escolar cumplieron
sus expectativas sobre el curso. El 51.8 % opinaron
que a menudo los contenidos vistos durante el ciclo
escolar fomentaron su estudio y trabajo personal.
El comportamiento de los datos en el análisis
comparativo por licenciatura muestra que el 51.2
% de la población de LAE, el 65 % de LPE y el 50
% de Pedagogía indicaron que a menudo las
asignaturas del curso cumplieron con sus
expectativas mediante la modalidad virtual (Ver
Figuras 5 y 6)
Figuras 5 y 6
De acuerdo con los hallazgos en el factor currículum,
los estudiantes de Psicología Educativa están más
implicados en su aprendizaje, pues las tendencias
están por encima del 50 %, ya que consideraron
que el plan de estudios fomentó en gran medida su
aprendizaje durante su último ciclo escolar.
En el ejercicio comparativo por licenciatura se
observa que los estudiantes de LPE se encuentran
más implicados en su aprendizaje debido a los
siguientes factores: 50 % en motivación; 40 % en
interacción, 60 % en coreografías didácticas, 60 %
en currículum. Los de LAE, coreografías didácticas
(55.6 %), currículum (50.6 %); motivación (49.6 %)
y 38.1 % en contexto institucional. Las estudiantes
de Pedagogía indicaron en motivación 61.2 %, 50
% en uso de las TICS y 46.6 % en evaluación.
(Ver Tabla 9).
Tabla 1. Características de los participantes
Factor
Licenciatura Motivación Contexto
institucional Interacción Uso de las
TICS
Retos
intelectuales Evaluación Coreografías
didácticas
Estrategias de
aprendizaje Currículum
LAE 49.6% 38.1% 35% 45.6% 30.6% 28.6% 55.6% 52.5% 50.6%
LPE 50% 20% 40% 42.5% 42.5% 35% 60% 70% 60%
LP 61.2% 25% 30% 50% 15% 46.6% 40% 50% 55%
Fuente: elaboración propia.
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En síntesis, el orden de los factores vinculados
a la implicación de los estudiantes en tiempos
de pandemia, por orden de importancia son: 1)
motivación, 2) currículum, 3) uso de las TICS, 4)
evaluación, 5) coreografías docentes, 6) interacción
y 7) contexto institucional.
Discusión de los resultados
Los resultados de este estudio rearman la idea
de Kuh y Hu (2001) cuando se reeren a que “la
calidad del esfuerzo que los estudiantes invierten
en actividades valiosas desde el punto de vista
educativo contribuyen directamente al logro de los
resultados deseados” (p. 555). Coincidimos con
Fredricks et al. (2004) y Trowler, en algunas de las
dimensiones que añaden fuerza a la implicación,
tales como la participación en actividades
curriculares y extracurriculares, que en este
caso se vieron limitadas debido a la pandemia.
Igualmente, el sentimiento de pertenencia en su
relación con compañeros y el profesorado no
tuvo refuerzo en actividades fomentadas, por su
imposibilidad durante el connamiento, de modo
que la interacción entre compañeros fue limitada,
aun cuando es uno de los factores más importantes
en la implicación académica, tal como lo mencionan
Pascarella y Terenzini (2005); en cuanto a que el
aprendizaje es más efectivo cuando el estudiante
participa activamente en su educación y trabaja en
conjunto con otros estudiantes, también este fue un
factor que se presentó poco, por obvias razones.
En concordancia con lo expuesto por Parada y
Pérez (2014) el engagement académico muestra
una considerable relación con variables como la
edad y el nivel escolar cursado. En este caso, los
y las estudiantes cursaban el último semestre de
la carrera y se evidenció, a pesar de la pandemia,
el interés, la motivación y la implicación que
presentaron los estudiantes hacia su aprendizaje,
con la motivación como el factor más importante.
Para la variable en relación con el sexo, se encontró
que las mujeres mostraron mayor dedicación
que los hombres, así lo hacen notar los datos de
Pedagogía, mientras que en la satisfacción con la
carrera se notó una correlación positiva de vigor
frente a los estudios, como se muestra en el caso
de los estudiantes de Psicología Educativa.
La motivación ha sido conceptualizada como
un proceso único en el que la conducta tiende
a activarse, direccionarse y mantenerse en el
tiempo. En este estudio, referente a un período
de connamiento, este factor fue fundamental, ya
que la conducta del estudiante se transformó de
acuerdo a su autopercepción, sus expectativas y
las metas que desea alcanzar académicamente.
Destaca también que la motivación no sólo llevó al
estudiante a adquirir un cierto nivel de implicación
activa frente a su aprendizaje, sino que le permitió
ser un individuo perseverante, capaz de enfrentar
obstáculos, como el de COVID-19. Los resultados
de este trabajo conrman que la motivación es
uno de los pilares más fuertes en el proceso de
implicación educativa para que los alumnos puedan
involucrarse dentro y fuera del aula, además de
ser un factor clave para continuar estudiando y
no desertar.
En este período de pandemia, se manifestó una
contraposición con lo expuesto por Krause (2011),
quien habla de la importancia que tienen los
entornos educativos para efectuar el aprendizaje
en estudiantes universitarios, dentro o fuera del
plan de estudios formal, dado que los hallazgos
muestran que la conexión alumno-institución fue
casi inexistente; por tanto, este fue un factor que
favoreció escasamente el nivel de implicación
académico relacionado con un aprendizaje efectivo.
Guzmán, et al. (2009) arman que las acciones
que emplee una institución educativa fomentan en
gran medida la implicación de sus estudiantes. No
obstante, debido al connamiento, las instituciones
no tuvieron posibilidad de crear y desarrollar
ambientes enriquecedores de aprendizaje para los
estudiantes fuera de las aulas. Es evidente, entonces,
que hubo falta de actividades extracurriculares
(deporte, arte y cultura, conferencias, acción social,
entre otras), mismas que garantizan al estudiante
ser un alumno dinámico dentro de la institución.
Asimismo, el aprendizaje que adquiere el alumno en
el proceso de formación se enriquece más cuando
se comparte y se lleva a cabo con sus pares. Por
tanto, el diálogo, la discusión en temas y trabajos
y la participación activa en colaboración con
otros facilita la construcción de saberes (Pineda-
48
Báez et al., 2014). En el caso que nos ocupa, la
relación entre pares fue una de las variables poco
signicativas en el proceso de implicación de los
estudiantes, en virtud del aislamiento en pandemia
y la falta de interacción.
Por otra parte, la evaluación es relevante en
la formación académica, pues además de
proporcionar información en la que se reejan
los logros académicos y las calicaciones, son un
gran generador de engagement. En la contingencia
sanitaria, las retroalimentaciones de los y las
docentes, así como la autoevaluación jugaron un
papel importante en la implicación estudiantil, a
pesar de realizarse de manera virtual.
Un factor signicativo fue el de las coreografías
didácticas, las cuales beneciaron el aprendizaje
debido a la creatividad de cada sesión. En varios
casos se dejó de lado la idea tradicional de impartir
clases y se ofrecieron experiencias interesantes
para los estudiantes. Debido al connamiento, las
prácticas docentes se vieron limitadas y afectadas,
pero, pese a ello, los docentes se preocuparon
por continuar empleando estrategias signicativas
que implicaran a los estudiantes en su aprendizaje.
Por consiguiente, en opinión del alumnado, la
enseñanza a distancia resultó relevante por la forma
en que fue impartida por sus profesores.
El factor currículum vinculado a la implicación se
manifestó cuando los y las estudiantes de Psicología
Educativa expresaron sentirse más satisfechos
con los contenidos del plan de estudios, pues los
consideraron interesantes y desempeñaron sus
tareas y actividades de mejor manera.
En síntesis, denido el engagement a partir de 7
factores: 1) motivación, 2) aprendizaje activo; 3)
retroalimentación y autoevaluación; 4) expectativas
de un mejor futuro; 5) las coreografías didácticas; 6)
el currículum; 7) cooperación entre estudiantes, los
resultados vistos permiten visualizar que algunos
de ellos inuyeron considerablemente de manera
positiva en la implicación de los estudiantes y
su aprendizaje en tiempos de pandemia por el
COVID-19.
Conclusiones
Nos propusimos indagar sobre los factores
vinculados al engagement que ayudan a
entendercómo pudieron ser útiles para prevenir el
abandono escolar en tiempos de COVID-19. Con
base en los resultados del estudio, podemos señalar
que los estudiantes se sienten más implicados en su
aprendizaje cuando reciben apoyo de los docentes
y compañeros e, igualmente, cuando se plantean
sus estudios como manera de conseguir el éxito
académico y ser reconocidos socialmente, razones
que los motivan a no desertar. La motivación
puede transformar y forjar sus propias actitudes y
capacidades en relación con la escuela y la mayoría
de los ellos, enfocados en los mismos propósitos,
señalan que el éxito profesional proviene de un buen
aprovechamiento académico. Por tanto, mientras
tengan objetivos y motivación para cumplir con
ellos, puede haber una mejor y mayor implicación
en los estudiantes.
Como segundo hallazgo de interés, se encontró
que el currículum ocupó un lugar importante en
la implicación de los estudiantes en la pandemia.
A través de su formación se va transformando su
conocimiento y consideran que en un futuro estarán
en los escenarios profesionales.
Es importante tomar en consideración que dentro
de este factor existen otras variables que inuyen en
la permanencia de los jóvenes, como la manera de
evaluar los aprendizajes y la amplitud e innovación
pedagógica con la que se imparten los contenidos,
de manera que se conviertan en aprendizajes
signicativos que más adelante puedan fomentar
el trabajo personal de un estudiante.
En este estudio se consideró como factor de
implicación el uso de las tecnologías digitales,
cambio crucial originado por la pandemia, el cual,
en primer lugar, obligó a millones de estudiantes a
cambiar totalmente la modalidad de sus estudios
y, en segundo lugar, al ser un tema actual en el
que los estudiantes están cada vez más inmersos,
estas pueden ser destacables en su formación. Las
tecnologías se convirtieron en el pilar fundamental
de los educandos, ya que las clases programadas
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virtualmente, la conexión como requisito
indispensable para poder tomar las sesiones, las
plataformas para poder interactuar con los demás
y las computadoras como recursos para poder
ingresar y seguir desarrollándose, fueron algunos
de los nuevos retos a los que se enfrentaron los
estudiantes en su último ciclo escolar. De acuerdo
con los participantes, el uso del internet, las
herramientas digitales o los medios por los que
tomaban las asignaturas les ayudaron a llevar a
cabo las actividades educativas y superar los
retos, logrando conocimientos no solo dentro del
aula, sino fuera de ella, pues, así mismo, lograron
conocer más a fondo el uso de estas plataformas.
La experiencia del aprendizaje virtual resultó una
experiencia nueva e innovadora,al principio informal
y poco sistematizada, que a la larga ayudó a los
jóvenes a acercarse e implicarse más en su propio
aprendizaje, aunque con poco conocimiento sobre
las herramientas más complejas.
En general, se encontró que factores como
la motivación, el currículum, las coreografías
didácticas y la evaluación tuvieron impacto
positivo en la implicación, no así los relacionados
con la interacción y el contexto institucional, que
contribuyeron muy poco en el engagement, debido
al connamiento por el COVID-19.
En relación con los análisis comparativos que se
realizaron por licenciatura, se demostró que en cada
una de ellas hay un factor que predomina, y se
encontró que la población estudiantil de Psicología
Educativa es la más implicada en la mayoría de los
factores.
Finalmente, se considera necesario ahondar en
este tema desde una perspectiva cualitativa, a n
de conocer más a fondo el papel de los factores
en su vinculación con el engagement o implicación
de los estudiantes en su proceso de aprendizaje.
El conocimiento sobre este campo contribuirá
a atender con un enfoque más actualizado el
abandono escolar.
Los datos anteriores conrman que, aun cuando
estén presentes en la cotidianeidad escolar todos
los factores que construyen la implicación en el
estudiante, no todos pueden generar la misma
implicación en los y las estudiantes.
Es necesario destacar que la limitación de este
estudio radica en que se observan sólo resultados
de corte cuantitativo, con categorías establecidas
a priori. Por tanto, futuras investigaciones deberán
adentrarse en un acercamiento más detallado a
variables que comprendan la implicación en cada
licenciatura, así como escuchar las voces de los
protagonistas en relación a cada uno de los factores,
a n de proponer estrategias que conduzcan a
reducir las tasas de deserción escolar.
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